Niños vieron de nuevo el sol, y algunos padres irradiaron irresponsabilidad

Dany Gomes

Tras más de cuarenta días de confinamiento en España, obligado por la pandemia del COVID-19, este domingo 26 de abril se permitieron los paseos para los niños menores de 14 años acompañados de un «adulto responsable». En las calles de las ciudades españolas se pudo apreciar la presencia de los infantes que volvían a ver el sol, pero también se mostró la cara de la irresponsabilidad en medio de una crisis sanitaria.

Las condiciones desde Moncloa eran claras, donde debía mantenerse la distancia física de protección entre personas, un máximo de alejamiento de un kilómetro del hogar, además de los cuidados básicos como tener precaución con lo que se toca y lavarse las manos. Todo claro para evitar una nueva propagación del Coronavirus. Por muy sencillo que parezca, en las calles se mostró la falta de atención que algunos adultos tuvieron respecto a la recomendación.

En horas de la mañana se pudo conocer que el número de infectados del sábado fue de 1.729 personas, lo que se muestra como una excelente noticia respecto al bajón de esta estadística, aún más si lo contrastamos con la cifra de recuperados que fue de 3.024. Salieron más pacientes de los hospitales que los que ingresaron. De igual forma, solo hubo 288 fallecidos, que de haberse tomado medidas a tiempo, se podría haber evitado esto.

Mientras en Wuhan, cuna del Coronavirus en el mundo, se dio a conocer que el último paciente que padecia este virus fue dado de alta, en España aún quedan 85.712 personas hospitalizadas, de 207.634 infectados totales. Esto descenso se le puede achacar al estricto confinamiento que se ha llevado a cabo en la nación, donde se prohibió ir a trabajar con la finalidad de propagar el COVID-19 y contagiar a personas con dificultades respiratorias o enfermedades crónicas.

Pero en Twitter se hizo tendencia el hashtag #irresponsables. Esto debido a las imágenes donde se pueden percibir a adultos que valiendose de su condición de representante de un menor, aprovechaban para reunirse con otras personas para conversar, en varios casos sin mascarilla, sin tomar la debida distancia de seguridad, en algunos casos, con sus hijos sin supervición o alejados de la percepción del lente de las cámaras.

El temor es que el esfuerzo que se ha realizado por más de un mes y medio se se pierda, ante la ignorancia respecto a las reglas e irresponsabilidad de miembros del gobierno que permiten la salida de menores de edad, que obviamente sumarán número de personas al tener que ir con sus padres. La desescalada podría perderse y el confinamiento extenderse, lo que se podría traducirse en empresas que quebrarán, familias que se hundirán en deudas al no tener ni un tipo de ingreso, sumado a esto, la falta de pagos del ERTE, que tras más de 40 días de inactividad laboral, no se ha manifestado en las cuentas de las familias; que muchas de estas empiezan a ver la nevera vacía y las preocupaciones llenándoles la cabeza.

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